• Alberto Bono, pincel y bandoneón para el tango argentino

    "Mi arte depende de las modelos . Me inspiran y de allí salen mis cuadros del tango argentino" Alberto Bono

     
    Alberto Bono, una paleta para el Tango
     
     
     
    Imposible sintetizar en tres trazos biográficos la actividad de este artista múltiple que ha dado la ciudad de Rosario, pródiga por cierto en su aporte a la música rioplatense (no podía ser de otra manera: el Paraná es la más importante razón de ser de ese río único que es el Plata).
     
     
    Con solo ilustrar notas de actuaciones tangueras en España con sus magníficos cuadros, una de las palabras de más búsqueda para llegar a nuestro servidor ha sido Alberto y la otra Bono.
     
    Nos hemos conocido en uno de sus viajes de La Coruña a Madrid y tuve la oportunidad de difundirlo, sacándole notas a su fuelle, en emisoras de esta capital del Reino. De la misma manera que impacta con pinceles o bandoneón, lo hace con su personalidad de rosarino militante.
     
    Vamos a ir, poco a poco, adentrándonos en sus vivencias. Ya llegará el momento de las preguntas. Dejaremos que sea el pintor el que abra el fuego, conociendo algunos de sus muchos logros.
     
     
    Ya en  1984, este viajero impenitente se traslada a Miami (EEUU) invitado por el pintor argentino Alberto Cimolai. Como quiera que es hombre de ir y venir, sus  obras han hecho lo mismo y ahora se encuentran en colecciones privadas de países como Francia, Inglaterra, Italia, Japón, España, Canadá, EE.UU., Brasil, Chile, Uruguay y la misma Argentina por supuesto.
     
    Con ser esto mucho, no es todo. Alberto Bono quería que algunos de sus cuadros circunvalaran la tierra. Y lo están haciendo en los barcos de la naviera Navenor.
     
    Si bien se lo conoce mundialmente por sus bailarines, compadritos, bandoneonítas y bataclanas, que viven en los lienzos, también ha realizado pinturas de motivos religiosos para el Episcopado de la ciudad de Rosario que hoy se exponen en el Seminario San Carlos Borromeo.
     
    Alberto ha conseguido destruir el mito de que nadie es profeta en su tierra. La Municipalidad de Rosario le tiene como uno de sus representantes más preclaros y es así que en mayo de 2001 le entregaron  Carlo Azeglio Ciampi, el Presidente de la República Italiana entonces, uno de sus cuadros. También el Cónsul español en la ciudad, D. Nicolás Martín Cinto fue agasajado de igual modo en agosto de 2002.
     
    "Yo siento al tango porque soy argentino y me permite tocarlo en el bandoneón y pintarlo. Mis cuadros están por el mundo" Alberto Bono
     
     
     
     
    Cuando en el año 2004 se presenta por primera ves en la ciudad de Rosario la obra “Maria de Buenos Aires” de Piazzola y Ferrer, se le pide que realice la ilustración  con la que se presente esta obra de dos grandes creadores del Tango. Ya más cerca en el tiempo, es nuevamente la Municipalidad de Rosario quien le encarga en 2006 la realización de un mural en “La Casa del Tango” en el que se represente a sí mismo como parte de la obra.
     
    Vaya esto por hoy. Seguiremos la trayectoria de Alberto Bono con más detalles de su obra pictórica y esa otra, la de utilizar las dos manos, cuando se pone a acariciar el bandoneón. En una y otra hay un común denominador: sentimiento y pasión tanquera.
     

    Alberto Bono pintando el tango en Rosario, Argentina

    Compartir en
    Vota esta noticia:

    Lista de comentarios

    Sabrina17/07/2009 16:18:41

    Excelente nota!!
    Felicitaciones por la web, impecable!
    Saludos desde Argentina, Sabrina Tonelli

    alberto bono bandoneon17/07/2009 03:50:15

    eduardo y muchotango gracias por difundir mis cosas mi corazon con ustedes

    alberto bono bandoneon12/07/2009 18:34:56

    gracias eduardo por tu nota un abrazo desde rosario en un tiempo capital de los cereales

    1

    Escribe un comentario

    Nombre (requerido)
    Email (requerido, no será publicado)
    Recordar los datos en este equipo
    He leído y acepto la cláusula de protección de datos.
    Protección de datos